Blog sobre Cirugía de la Obesidad
Bienvenid@ al blog del Centro Integral de Nutrición Islas Baleares sobre cirugía de la obesidad.
Un espacio donde te explicamos de manera didáctica en qué consisten los tratamientos de la obesidad actuales, te ofrecemos eecomendaciones a seguir antes y después de someterse a una intervención quirúrgica y resolvemos tus dudas de la mano de nuestros especialistas en Obesidad.
Omeprazol ¿Un tratamiento para toda la vida?
¿Cuáles son las indicaciones más frecuentes de los inhibidores de bomba de protones?
Los IBP son fármacos que reducen drásticamente la producción de ácido en el estómago y los más fármacos son el omeprazol, el esomeprazol, el lansoprazol, el pantoprazol y el rabeprazol.
Las indicaciones más frecuentes de los tratamientos ambulatorios son la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) especialmente cuando existe una esofagitis erosiva consecuencia del reflujo ácido mantenido y la presencia de úlcera péptica activa cuando ésta se asocia a complicaciones y en los tratamientos de erradicación del Helicobacter pylori asociados. Finalmente el uso de los inhibidores es habitual en las personas que se operan por una cirugía de la obesidad.
El tratamiento con inhibidores de la bomba de protones (IBP) junto a antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) es común para proteger la mucosa gástrica en artropatías crónicas. Si bien pueden mantenerse a largo plazo en pacientes con alto riesgo de úlceras, su uso indefinido debe ser reevaluado periódicamente por un médico para minimizar efectos secundarios.
¿El uso de los inhibidores puede ser indefinido?
La duración “máxima” del tratamiento con inhibidores de la bomba de protones (IBP) no es única ni fija: depende de la indicación clínica y del balance beneficio–riesgo. Como hemos comentado, no existe un tiempo máximo para mantener el tratamiento con los IBP, de hecho el tiempo de tratamiento no debería superar 8 semanas sin una indicación clara.
Sin embargo, no es raro que el tratamiento se mantenga de modo indefinicdo.especialmente si existen recomendaciones realizadas por especialistas en aparato digestivo o tras intervenciones quirúrgicas.
Es recomendable que el uso prolongado debe ser individualizado, justificado y revisado periódicamente.
¿Qué efectos adversos son más frecuentes en los tratamientos con IBPs?
Los posibles efectos adversos de los IBP se presentan en aproximadamente un 1-3% de y en su mayoría son efectos adversos leves.
Los problemas clínicamente relevantes aparecen sobre todo con tratamientos prolongados, lo que obliga a una indicación justificada y reevaluación periódica.
Su uso prolongado se asocia a una serie de efectos adversos conocidos.
Los efectos secundarios más frecuentes suelen ser leves y aparecer al inicio del tratamiento. Raramente obligan a suspenderlo: Cefalea, Diarrea, Dolor abdominal, Náusea, Flatulencia, Estreñimiento.
Otros efectos menos frecuentes pero relevantes debido al uso prolongado de los fármacos (> 12 meses) son tiene que ver con la aparición de déficits nutricionales: hipovitaminosis B 12, déficit de Hierro, hipomagnesemia que acontece con mayor riesgo en tratamientos de más de 12 meses.
Otros efectos adversos menos frecuentes, están relacionados con la pérdida de la función de barrera defensiva del ácido del estómago. Nos referimos a las infecciones relacionadas con la disminución de ácido clorhidrico como las inducidas por el clostridium difficile o las neumonías adquiridas en la comunidad o el sobrecrecimiento bacteriano intestinal.
No hay una evidencia clara que relacione la administración crónica de IBP con un mayor riesgo de fracturas ni con riesgo de osteoporosis. A pesar de ello se recomienda que a los pacientes de edad avanzada, que requieren tratamiento con IBP a largo plazo, se aumente el aporte de calcio.





