• +34 971 213 262
  • consultas@cinib.es

    El reflujo gastroesofágico es la aparción de contenido ácido procedente del estómago en la mucosa del esófago. Esta situación clínicamente se expresa en forma de ardor o regurgitación de los alimentos. En ocasiones, existen episodios de tos brusca relacionados con episodios de microaspiraciones relacionados con la regurgitación. Inicialmente el tratamiento del reflujo es mediante inhibidores de bomba de protones, el más conocido es el omeprazol. Si éste se requiere a largo plazo, es adecuado valorar la alternativa de la cirugía, sobre todo en personas jóvenes menores de 50 años

    El revestimiento del esófago es único ya que cambia a medida que va desde la orofarínge hasta el estómago. Cuando se desarrollan cánceres en el tercio superior y medio del esófago, generalmente son carcinomas de células escamosas. En el esófago inferior (distal), el tipo más común se desarrolla a partir de un área del revestimiento que contiene células glandulares que producen y liberan moco y generalmente son adenocarcinomas.

    Una gastrectomía es un procedimiento quirúrgico para extirpar una parte o la totalidad del estómago. La eliminación o el puenteo de un órgano tan importante para la digestión tiene múltiples consecuencias en la reintroducción de la dieta, con cambios importantes de todos los aspecto cotidianos de la ingesta alimenticia, que requiere una adaptación más o menor larga a esta nueva situación anatómica.

    Las funduplicaturas por vía laparoscópica, con sus distintas variantes, son los procedimientos utilizados con mayor frecuencia en el tratamiento quirúrgico de la ERGE y de la hernia de hiato. Las complicaciones y los efectos secundarios no deseados pueden dar lugar a una serie de síntomas que incluyen: la dificultad a la ingesta de alimentos (disfagia), sensación persistente de distensión por gas (gasbloat), dolor torácico, diarrea, plenitud gástrica precoz (gastroparesia, dumping).

    efectos secundarios de la funduplicatura

    Los ensayos clínicos apuntaban una mayor eficacia del tratamiento quirúrgico frente al tratamiento médico. El tratamiento médico es efectivo en la mayoría de los pacientes con ERGE, pero en ocasiones los fármacos no se toleran bien y/o simplemente los pacientes no quieren tomar el tratamiento durante un tiempo prolongado.