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    obesidad blog intro

    Bienvenid@ al blog del Centro Integral de Nutrición Islas Baleares sobre cirugía de la obesidad.

    Un espacio donde te explicamos de manera didáctica en qué consisten los tratamientos de la obesidad actuales,

    te ofrecemos recomendaciones a seguir antes y después de someterse a una intervención quirúrgica

    y resolvemos tus dudas de la mano de nuestros especialistas en Obesidad.


     

    Glucemia capilar en diabetes

    Las 4 P de la diabetes mellitus

    ¿Podemos sospechar de tenemos diabetes? ¿sabemos cuales son sus síntomas y si estan controlados? ¿el control de la glucemia es el adecuado? Los síntomas de la diabetes mellitus tipo 2 son la poliuria, la polidipsia, la polifagia y la pérdida de peso. Las 4 P!

    Los síntomas clásicos de la diabetes o las 4P
    1. Poliuria es el término médico que nos indica que el paciente presenta micción frecuente. El organismo trata de defenderse del exceso de glucosa en sangre mediante el aumento de producción de orina, realizando micciones frecuentes y abundantes.  
    2. La sed excesiva en terminos médicos es conocida como Polidipsia. Como parte del mecanismo de defensa, y como consecuencia de la emisión de orina abundante, el organismo manifiesta una intensa sed, que es un síntoma muy habitual en las personas que presenta diabetes mellitus o cuando no hay un buen control de la misma.
    3. Mucha hambre (Polifagia). La diabetes es un desorden metabólico en el cual la insulina no puede realizar su función de introducir la glucosa en el interior de las células, lo que provoca un aumento de la misma en el torrente sanguíneo y unas células con escasa glucosa y sin la energía que proporciona la glucosa. Los mecanismos de defensa de nuestro organismo envian órdenes a nuestro cerebro que generan una sensación de apetito y de hambre.
    4. Pérdida de peso. La degradación de las proteínas del músculos y la utilización de la elementos de la grasa corporal en la obtención de glucosa por parte del hígado como respuesta a la falta de glucosa celular tiene como consecuencia, que el paciente afectado pierde  peso de forma muy rápida y evidente. Cuando el cuerpo empieza a agotar la reserva de grasa para generar energía, produce las cetonas en la sangre, sustancias tóxicas para el organismo que pueden dar lugar a complicaciones.

    Como debemos controlar la glucosa en sangre
    El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas de la enfermedad, minimizar el riesgo de complicaciones: neurópatas, nefropatia y retinopatía, evitar hipoglucemia
    Junto al tratamiento que se le recomiende, existen pilares fundamentales al mismo y que son importantes en el control de la enfermedad, como es el mantener un peso adecuado mediante un plan nutricional supervisado por un dietista-nutricionista y, mantener un ejercicio físico, teniendo en cuenta que si la actividad es intensa puede dar lugar a hipoglucemia.
    Nuestra meta debe ser mantener nuestra glucosa en sangre y la hemoglobina glicosilada en rangos de normalidad, cuando se consigue esta situación el riesgo de complicaciones crónicas es mínimo.
    El automonitoreo con medición de la glucosa en sangre capilar y su lectura con un glucómetro es el método ideal de control y es esencial si el tratamiento incorpora insulina. Se recomienda hacer determinaciones diarias y se considera que el control es adecuado cuando la glucosa en sangre en ayunas esta entre 70 y 120 mg/dl y tras 2 horas de la ingesta esta entre 70 y 140 mg/dl. Todas las asociaciones internacionales concuerdan que la hemoglobina glicosilada debe estar por debajo de 7%, en caso de no poder lograr este objetivo debe revalorarse la planta terapéutica. La hemoglobina glicosilada debe medirse 3 o 4 veces al año, aunque si su diabetes es estable puede reducirse ese intervalo. A modo orientativo, una hemoglobina glicosilada de 7, equivale a glucemia de 170 mg/dl, de 9 a un promedio de 240 mg/dl y de 11 a 310 mg/dl de glucosa.