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Bienvenid@ al blog del Centro Integral de Nutrición Islas Baleares sobre cirugía de la obesidad.

Un espacio donde te explicamos de manera didáctica en qué consisten los tratamientos de la obesidad actuales,

te ofrecemos recomendaciones a seguir antes y después de someterse a una intervención quirúrgica

y resolvemos tus dudas de la mano de nuestros especialistas en Obesidad.


 

Vitamina D

¿Qué sabes de la vitamina D?

El déficit de vitamina D es la deficiencia nutricional más común a nivel mundial y se caracteriza por un nivel de 25-hidroxivitamina D sérica <50 nanomoles/L. Hoy en día sabemos que la vitamina D se comporta como una hormona con múltiples funciones en el organismo.
La vitamina D se sintetiza a través de la piel principalmente, gracias a la exposición solar y sólo una pequeña parte proviene de la dieta.

En el hombre la mayoría de la vitamina proviene de la transformación cutánea del 7-dehidrocolesterol en colecalciferol gracias a la presencia de la luz solar. Se calcula que una exposición al sol durante 20 a 30 minutos de una persona de piel clara en la cara y los antebrazos, en horas del mediodía, genera el equivalente a unas 2.000 UI de vitamina D.
Las concentraciones de vitamina D están influidas por la latitud y la estación del año así como la raza. Gran parte de la Europa occidental y América del Norte presentan una geolocalización que dificulta una longitud de onda ultravioleta B adecuada para la síntesis de vitamina D, dejando a millones de personas dependiendo de las fuentes exógenas de esa vitamina.
Sólo hay un número relativamente pequeño de alimentos que contiene cantidades importantes de vitamina D. Las fuentes dietéticas más importantes son los pescados grasos y el aceite de hígado de bacalao. Hongos y setas como los champiñones, huevos (yema), aguacate, cereales, así como los lácteos, serían otra fuente. Al ser una vitamina liposoluble requiere la presencia de sales biliares para su absorción. Se absorbe en el 80% de la dosis administrada fundamentalmente en el yeyuno, aunque también parcialmente en el duodeno.
La ingesta diaria recomendada de vitamina D para un adulto, es de 400 UI/día (10 mg/día), para los niños de 6 meses a 3 años es de 230 UI/día (7 mg/día) y, para los niños menores de 6 meses, es de 340 UI/día (8,5 mg/día).

¿Por qué hay deficiencia de vitamina D?
Entre sus principales causas se encuentran la falta de exposición a la luz solar, uso de protección solar, mayor pigmentación de la piel, ingesta insuficiente de vitamina D (sea en la dieta o mediante suplementos), síndromes de malabsorción, obesidad y uso de medicamentos.
En las latitudes nórdicas, el principal factor de riesgo para la insuficiencia y deficiencia de la vitamina D en todas las edades es la escasa pigmentación de la piel.
Actualmente éste también es un factor de riesgo clave en los climas soleados, dado el amplio uso del protector solar que bloquea más del 99% de la síntesis cutánea de vitamina D.
El cumplimiento estricto del uso de protectores solares, pone a las personas con la piel pigmentada en el mismo riesgo de deficiencia de vitamina D que las personas de piel clara. Del mismo modo, las personas de edad avanzada e institucionalizadas que no tienen exposición al sol tienen menor capacidad para generar vitamina D cutánea.
Las personas que tienen un mayor riesgo de sufrir este déficit de vitamina D son las que padecen enfermedades que provocan su mala absorción, como en las cirugías hipoabsortivas o en las personas celíacas; las que toman ciertos medicamentos que afectan al metabolismo de esta vitamina; existe una correlación inversa significativamente estadística entre el déficit de vitamina D y el sobrepeso y obesidad, especialmente en casos de obesidad mórbida; las que sufren insuficiencia renal y las embarazadas.

¿Qué síntomas provoca el déficit de vitamina D?
La mayoría de los pacientes son asintomáticos. Ello se debe en gran medida a que, generalmente, los pacientes no presentan signos clínicos ni síntomas evidentes hasta que la deficiencia es grave y prolongada.
Los niveles muy bajos de vitamina D pueden conducir a una pérdida de densidad ósea, lo que puede llevar a retraso en el crecimiento y raquitismo en niños, y osteomalacia, osteopenia y osteoporosis en adultos y fracturas.
La deficiencia severa de la vitamina D también puede conducir a otras enfermedades. En niños, puede causar raquitismo. El raquitismo es una enfermedad rara que hace que los huesos se vuelvan blandos y se doblen.
En adultos, la deficiencia severa de la vitamina D conduce a la osteomalacia, que causa huesos débiles, dolor en los huesos y debilidad muscular.
Además de los efectos óseos, ahora se reconoce que la deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo de sufrir muchas enfermedades crónicas, como cáncer, enfermedades autoinmunes, diabetes de tipo 2, cardiopatía e hipertensión, disfunción neurocognitiva, enfermedades infecciosas de las vías respiratorias altas y tuberculosis, además de enfermedades mentales como depresión y esquizofrenia.

¿Es recomendable un análisis de sangre para determinar la vitamina D baja?
La respuesta es claramente afirmativa. En nuestro país se estima que un 60% de los adultos y cerca de un 80% de los ancianos tiene déficit de esta vitamina.
En España, a pesar de ser un país con un gran número de horas de sol al año, en los últimos años se ha detectado un déficit creciente de esta vitamina debido, principalmente, a la escasa exposición solar (mucho tiempo en casa o en la oficina, uso de protectores solares, etc) como ya hemos comentado.
El mejor método para determinar el estado corporal de vitamina D consiste en medir la concentración plasmática de 25 (OH) vitamina D. El valor obtenido indica si los depósitos son suficientes, insuficientes o existe intoxicación.
Cuando un individuo es deficiente en vitamina D hay un aumento compensatorio de hormona paratiroidea (PTH), por ello la concentración plasmática óptima de 25 (OH) vitamina D se considera aquella que mantiene la PTH en límites normales.

¿Para qué sirve la vitamina D?
La vitamina D tiene un papel fundamental en la absorción y el mantenimiento de los niveles de calcio en los huesos. Por ello, un déficit mantenido de vitamina D puede aumentar el riesgo de ostoeporosis y fracturas óseas.
Numerosos estudios se han evidenciado acciones extraóseas, como son las del sistema inmunitario. Unos niveles adecuados de vitamina D se asocian con un mejor sistema inmunológico y una disminución de las infecciones virales y bacterianas. La vitamina D dispone de receptores específicos en la inmunidad celular del organismo y se ha informado que presenta un papel de defensa frente a los agentes externos como el coronavirus.

¿Cuánta vitamina D necesitamos?
La cantidad de vitamina D que necesita cada día depende de la edad y de la presencia de un embarazo. 

Consejos
* Tomar el sol ayuda a que el cuerpo sintetice vitamina D. Ten en cuenta que la exposición al sol debe ser controlada.
* Aumentar en la dieta aquellos productos alimenticios que contienen vitamina D como son los pescados grasos (arenque, salmón, caballa), la yema de los huevos, la carne y los alimentos fortificados.
* Existen suplementos de vitamina D presentes en muchos multivitamínicos.

Si usted tiene deficiencia de vitamina D, consulte con su medico o farmacéutico sobre la posología y tiempo que debe tomarla. La intoxicación por vitamina D puede ser grave por tanto no es recomendable la automedicación como en cualquier otro fármaco.