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    grasa visceral

    Perder peso de forma mantenida

    Actualmente, el tratamiento más efectivo contra la obesidad mórbida es la cirugía bariátrica, ya que consigue una tasa de éxito a largo plazo superior al 80%, comparada con el 3% de los tratamientos médicos o nutricionales habituales. Además, presenta una alta tasa de remisión y mejoría en las comorbilidades que acompañan a la obesidad, tales como diabetes tipo II, dislipidemias, hipertensión arteriaL, apnea de sueño, hígado graso, etc.

    Entre los factores de riesgo cardiovascular, encontramos el índice de la circunferencia de la cintura, con valores para la circunferencia de la cintura de 80 cm en las mujeres y en los varones, estos valores son de 102 cm.
    Perder un 5-10% del peso incrementa la sensación de bienestar y la capacidad funcional, reduce hasta un 1,0% la HbA1c y las necesidades farmacológicas para la diabetes y el uso de tratamiento antihipertensivo. Cuando el exceso de peso es elevado la cirugía bariátrica permite una reducción de eventos cardiovasculares mortales y no mortales, con resultados favorables en mortalidad global al reducir los factores de riesgo cardiovascular, cáncer, síndrome de apnea hipoapnea del sueño, dolor articular y calidad de vida.

    La cirugía bariátrica está indicada en los pacientes obesos mórbidos que son aquellos que presentan un índice de masa corporal (Peso/Alturax2) superior a 40 Kg/m2 o bien superior a 35 acompañado de alguna enfermedad vinculada a la obesidad como la hipertensión arterial, dislipidemia, diabetes tipo II, apnea de sueño, hígado graso no alcohólico, etc. Las expectativas del paciente deben ser moduladas en el preoperatorio. El objetivo de la cirugía es conseguir una pérdida ponderal que mejore comorbilidades y calidad de vida.

    Tras cirugía bariátrica es preciso un seguimiento multidisciplinar a largo plazo, que asegure una pérdida ponderal adecuada y la adherencia a estilos de vida saludables.
    Finalmente hoy en día existen evidencias económicas sobre cómo este tipo de tratamiento quirúrgico podría, además de optimizar la calidad de vida de quienes padecen la enfermedad, permite reducir los costos derivados de los tratamientos que la obesidad provoca.